Sí a la Memoria, no al FMI

28/03/2025
Nunca Más

Página/12 | Opinión

Por Juan Carlos Junio

El Pueblo y la Nación argentina asisten a una trágica parodia política. Un presidente que oficia de marioneta de los magnates norteamericanos, a su vez liderados por un fanático quien en su derrota organizó un asalto al Capitolio. Un poder judicial mayormente colonizado por los núcleos económicos y mediáticos que lo extorsionan y someten, modelando los fallos según sus negocios y campañas políticas. Un parlamento que contiene una valiosa reserva democrática y principista, junto a quienes ya claudicaron ante los chantajes económicos y políticos del Gobierno. El presidente de la Cámara, “sobrino del tío", quien no trepida en violar las más elementales normas de procedimiento y relación democrática, e incita a su tropa al escándalo para impedir que el organismo funcione y se resuelvan temas en sentido contrarios a sus propósitos. El tipo va desnudando no solo sus limitaciones políticas e intelectuales, sino también su voluntad de que un lugar trascendente del Parlamento mute a ser operado por un jefe barrabrava todo terreno. La degradación del sistema democrático está en la naturaleza del mileísmo. En su ideología y condición de clase. Su proyecto político económico, cuyo verdadero inspirador es Martínez de Hoz, no puede aplicarse sin violentar la división de poderes, sin reprimir la inevitable protesta social y sin avasallar al parlamento y a los legisladores. La actual controversia sobre su fuente de legitimidad y sobre sus decisiones, amerita recordar que los parlamentarios están comprometidos con el mandato de la ciudadanía que los votó y su juramento de obrar en todo de conformidad a lo que prescribe la constitución. De allí que jamás se debe traicionar el sentido político y moral en defensa de los derechos del pueblo y los intereses de la nación. Lo cierto es que 129 diputados votaron un endeudamiento con el FMI, a libro cerrado, sin el debido conocimiento de las cláusulas que lo componen. Va de suyo que lo hicieron según la orden del presidente, quien está dispuesto a comprometer el presente y el futuro del Pueblo y la Nación por varias generaciones, con tal de tapar el agujero autogenerado por su política suicida de tablita especulativa para bajar la inflación, y así lograr apoyo popular.

Para tal despropósito una vez más las derechas se unieron y votaron un DNU en blanco, facultando al tándem subcolonial de Milei – Caputo a que lo complete según lo indiquen los burócratas del FMI, quienes ya mostraron su irresponsabilidad con el anterior crédito “más grande del mundo” a M. Macri. Así fue que Javier y Mauricio dejaron por un rato sus peripecias y se unieron a favor del FMI. Venían de otra juntada reciente, apoyando la represión a los jubilados. Cierto es que no estuvieron solos. Además del oficialismo de LLA y el PRO, también levantaron sus manos por el DNU los radicales del ala conservadora, la Coalición Cívica, varios provinciales y algún peronista que se allana a la obediencia debida de su gobernador. Todas y todos subordinándose a la infamia contra su pueblo, la patria y la soberanía nacional, retomando la doctrina de Nicolás Avellaneda “Ahorrar sobre el hambre y la sed de los argentinos para honrar nuestras deudas (1876)”. Esa tradición neocolonial fue continuada por las diversas dictaduras, por el menemismo, el macrismo y actualmente la corona Milei. Como vemos, los impulsores de la escuela austríaca de Friedrich Hayek, tan mentados por el mileísmo, no tienen nada que ver con nuestro virrey actual, quien prefiere exhibirse con un cuadro de M. Thatcher y abrazado a Elon Musk. Como sus anteriores endeudadores, Milei descuenta que esa deuda la pagará el conjunto de la ciudadanía. Sin embargo, ya fue advertido por el PJ, con la firma de su presidenta Cristina Fernández, que no será reconocida por su carácter ilegal y fraudulento.

 

Hay otro gran actor omnipresente tras las brumas, los ruidos mediáticos y los devaneos y violencias del presidente: el establishment de la burguesía local y los “verdaderos” de Wall Street. Todos aspiran a que el saqueo de nuestras riquezas, particularmente los recursos naturales; dure todo el tiempo posible. Los financistas, empresarios y grandes exportadores siguen beneficiándose con el privilegio del dólar blend y la baja de retenciones, aunque continúan practicando su principal afán, fugar las ganancias por derecha e izquierda a las guaridas fiscales. Los balances de las grandes corporaciones, arrojan importantes utilidades durante el 2024 mileísta, según informa el “Cronista” del 17 de marzo. Caen las ventas por la recesión, pero por sus inversiones financieras los resultados exhiben importantes excedentes. Tal es el caso de Arcor, Mastellone, Molinos y PAE, la petrolera del ahora ultra mileísta y gran impulsor de la Ley Base, Alejandro Bulgheroni.

Siguiendo con las esencias ideológicas de las derechas y su accionar político, emerge nuevamente que también está en su naturaleza la negación de los crímenes de lesa humanidad cometidos por la dictadura cívica militar para imponer el proyecto económico de los financistas, la oligarquía agraria y vacuna y los empresarios que medrarían con el remate de los bienes del Estado. Desde allí su empeño ahora potenciado por el presidente y su vice, admiradora de Videla y Massera, de liquidar y oscurecer la vital y noble idea de Memoria, a partir de la cual, el Pueblo y sus organismos de Derechos Humanos fueron imponiendo los otros grandes valores reivindicados por Madres y Abuelas: Verdad y Justicia. El tríptico se hizo vida y ariete político y cultural en el pueblo argentino y en una gran parte de la humanidad. La marcha del 24 de Marzo se transformó en una respuesta popular al ataque de las derechas coaligadas para penetrar al pueblo argentino con su ideología retrógrada del perdón a los asesinos, torturadores, ladrones de niños, y constructores de campos de exterminio. No pudieron ni podrán con la conciencia democrática de la gran mayoría de nuestro Pueblo que trasciende las identidades partidarias, culturales y religiosas. El Nunca Más al terrorismo de Estado y sus nuevos epígonos sigue vivo, fortalecido y vivificado por el pueblo en las calles y plazas, homenajeando a las Madres y Abuelas, incorporando a las nuevas generaciones a esta gran causa nacional por la justicia, que nos amalgama como pueblo e impregna nuestra identidad como colectivo cultural y político.

 

 Nota publicada en Página/12 el 28/03/2025